Tratamiento farmacológico

Como siempre digo, cada cuerpo es un mundo, cada situación es diferente, y no a todos nos tiene que pasar lo mismo. Siempre hay que hacer caso a vuestro médico y seguir sus recomendaciones. Esto simplemente es una recopilación de información de los tratamientos (al menos que yo conozco) de crohn y mi experiencia con ellos.

Como ya hemos dicho, la enfermedad de Crohn no tiene cura. Los tratamientos que se usan son para tratar las fases agudas o brotes, y prevenir su reaparición durante las etapas de remisión. Pueden ser de varios tipos:

  • Aminosalicilatos (5-ASA)
  • Corticoides
  • Inmunodepresores
  • Biológicos

 

AMINOSALICILATOS (S-ASA)

La Sulfasalazina y la Mesalazina son aminosalicilatos que disminuyen la inflamación intestinal. Se utilizan para el tratamiento de los brotes (fase aguda) y para la prevención de recaídas (fase de mantenimiento) fundamentalmente en los casos de Colitis Ulcerosa y algunas formas o localizaciones en la Enfermedad de Crohn. Es un tratamiento de larga duración. La sulfasalazina apenas se utiliza actualmente, (yo nunca la he tomado tampoco), debido a los efectos secundarios.

La Mesalazina puede encontrarse en forma de comprimidos y granulados para tomar por boca (vía oral) y en forma de enema, espuma rectal o supositorios para la administración en el recto a través del ano (vía rectal).

PRINCIPIO ACTIVO PRESENTACIÓN COMERCIAL
Sulfazalazina Salazopyrina® Comprimidos
Mesalazina Claversal® Comprimidos
Lixacol® Comprimidos
Asacol® Comprimidos
Mezavant® Comprimidos
Pentasa® Comprimidos (500 mg)
Pentasa® Comprimidos (1 gramo)
Pentasa® Granulado Sobres (1 gramo)
Pentasa® Granulado Sobres (2 gramos)
Salofalk® Granulado Sobres (1 gramo)

Efectos secundarios: tumefacción (inflamación en alguna parte del cuerpo) dolor abdominal, dolor de cabeza…

Experiencia personal: la Mesalazina la tomé en varias ocasiones, empecé con claversal cuando me diagnosticaron el crohn, sin efectos secundarios, pero sin efecto para calmar el brote, eran unos comprimidos naranjas grandes, difíciles de tragar (al menos con 9 años). Probamos también con Pentasa sin mejoría tampoco, era un granulado que parecía alpiste para pájaros, se te quedaba por toda la boca y no era agradable. Salofak lo tomé hace poco, después de la primera operación, también en granulado, algo mejoraba pero no lo suficiente.

CORTICOIDES

Los corticoides son fármacos que actúan regulando la respuesta del sistema inmunitario y disminuyendo la producción celular de sustancias que provocan la inflamación intestinal.

Se usan para disminuir la inflamación del intestino durante los brotes. Hay algunos pacientes que no responden a corticoides (corticoresistentes) o dependen de su administración continua (corticodependientes) lo que implica que una suspensión o una bajada de la dosis de corticoides puede conducir a un empeoramiento o aparición de la enfermedad. Se pueden administrar por vía orar, venosa o rectal. Son tratamientos de corta duración, para fases agudas de la enfermedad. En alguno casos se mantienen dosis pequeñas durante un largo tiempo, pero no cómo tratamiento para la remisión de la enfermedad.

Beclometasona Clipper® Comprimidos
Budesonida Intestifalk® Comprimidos
Intestifalk® Uno Granulado Sobres
Entocord® Comprimidos
Deflazacort Deflazacort genérico Comprimidos
Dezacort® Comprimidos
Zamene® Comprimidos
Dexametasona Fortecortin® Comprimidos
Hidrocortisona Hidroaltesona® Comprimidos
Metilprednisolona Urbason® Comprimidos
Prednisona Dacortin® Comprimidos
Prednisona genérico Comprimidos

Efectos secundarios: tiene muchos efectos secundarios, los más comunes son: aumento del apetito, hinchazón, retención de líquidos, fatiga, náuseas, ardor de estómago, aumento de azúcar en sangre, mareos, dolores de cabeza, cataratas, osteoporosis (pérdida de calcio en los huesos)…

Experiencia personal: los corticoides he probado casi de todos, al principio probaron con varios tipos y dosis, hinché y engordé, ansiedad que sólo me daba por comer, fatiga, los huesos fatal. Lo malo que tienen los corticoides es que cuanto más engordas más dosis necesitas, porque los miligramos van según el pero. Por suerte, aunque empecé con 9 años, no me afectaron en el crecimiento. Estuve muchos años con altas dosis, que a la que bajaban, recaía. Me volví corticoresistente y corticodependiente, así que por suerte, hace años que no tomo.

INMUNOSUPRESORES CLÁSICOS

Los inmunosupresores son fármacos que reducen la actividad del sistema inmunológico. Se usan tanto en la enfermedad de Crohn como en la Colitis ulcerosa y son eficaces para mantener la enfermedad inactiva (en remisión o sin brotes) y tratar las situaciones de corticodependencia y corticorresistencia o corticorrefractariedad. Son tratamientos indicados para las enfermedades autoinmunes, de larga duración tanto en fases activas como de remisión.

PRINCIPIO ACTIVO PRESENTACIÓN COMERCIAL
Azatioprina Imurel® Comprimidos
Mercaptopurina Mercaptopurina EFG® Comprimidos
Ciclosporina Sandimmun neoral® cápsulas
Sandimmun neoral® solución oral
Metotrexato Bertanel® jeringa precargada
Metoject® jeringa precargada
Micofenolato de Mofetilo Cellcept® Comprimidos
Cellcept® Cápsulas
Micofenolato EFG Comprimidos
Micofenolato EFG Cápsulas
Myfenax® Comprimidos
Myfenax® Cápsulas

Efectos secundarios: al interferir en el sistema inmunológico, aumentan el riesgo de infecciones. También hay mayor riesgo de poder padecer algunos tipos de cáncer, sobretodo del sistema linfático. El uso prolongado y la exposición al sol aumentan el  riesgo de cáncer de piel. Otros efectos menores son, cefaleas, pérdida de apetito, vómitos y náuseas, deterioro de la función hepática…

Experiencia personal:

Metrotrexato en pastillas lo probé de pequeña, no recuerdo ningún efecto, y no me sirvió de mucho.

Imurel: estuve desde 2001 hasta 2009 con 3 pastillas diarias. Me fue bien, combinado con Infliximab, efectos secundarios, pues como fue al principio de la enfermedad los relacionaba con el mismo crohn, una vez que deje el tratamiento me di cuenta. Dolor de cabeza, escalofríos y tiritonas por la noche, fatiga, me afectaba al hígado. El peor efecto secundario fue el linfoma en 2009.

Metojec: es metrotexato pero en inyecciones subcutáneas, en 2010 me lo pusieron, después del linfoma estaba limitada de tratamientos. Realmente tampoco funcionó. Lo peor tener que poner las inyecciones subcutáneas, se ponían en el brazo cogiendo un pliegue de piel, al final me las ponía mi marido porque yo era incapaz de pincharme a mi misma.

BIOLÓGICOS (inmunosupresores anticuerpos)

Los medicamentos biológicos, son fármacos complejos que se obtienen a partir de sistemas vivos (bacterias, levaduras o células).

Los tratamientos biológicos utilizados en el tratamiento de la EII, actúan atacando a mediadores de la inflamación liberados por células o linfocitos T que han sido activados, como es el caso del factor de necrosis tumoral-alfa (TNF-alfa). Estos fármacos, denominados anticuerpos anti-factor de necrosis tumoral o fármacos anti-TNF, fueron los primeros fármacos biológicos utilizados en el tratamiento de la EII. Los fármacos anti-TNF, son versiones sintéticas de proteínas del sistema inmune (anticuerpos) diseñados para atacar al TNF, molécula que participa activamente en el proceso inflamatorio desencadenado durante un brote tanto de enfermedad de Crohn como de Colitis ulcerosa; bloqueando su actividad.

Fármacos ANTI-TNF: Infliximab (Remicade® 100mg vial) vía intravenosa. Adalimumab (Humira® 40mg pluma precargada) vía subcutánea.

También existen otros nuevos fármacos biológicos con un mecanismo de acción diferente al ANTI-TNF que son más específicos. Vedolizumab o Ustekinumab (aun en uso compasivo).

Los fármacos biológicos están indicados en pacientes diagnosticados de enfermedad de Crohn o Colitis ulcerosa, con un brote moderado-grave que responde favorablemente a los tratamientos convencionales o que han presentado intolerancia y/o contraindicación a la terapia convencional (corticoides, inmunosupresores, etc.).

El momento indicado para iniciar el tratamiento es variable dependiendo de las características del paciente, de la enfermedad y su curso evolutivo.

Antes de iniciar un tratamiento biológico es necesario conocer el estado de inmunización del paciente frente a diferentes infecciones y su necesidad de vacunación (hepatitis, varicela, etc) y descartar una infección latente por tuberculosis mediante radiografía de tórax, prueba de tuberculina (Mantoux) o análisis de sangre (Quantiferon).

Efectos secundarios: mayor riesgo en infecciones, tumoraciones cutáneas o no cutáneas, fatiga, dolores musculares y articulares, cefaleas, náuseas, posibles reacciones con dificultad para respirar.

Experiencia personal:

Infliximab: me funcionó bien, aunque según las épocas las infusiones de tratamiento eran muy seguidas, (normalmente es cada 8 semanas, llegó a ser cada 2). Me dio una reacción en la que me quedé sin aire. A partir de ahí, como profiláctico, me ponían cortisona antes de cada infusión. Incluso así me volvió a dar otra reacción y lo tuvimos que suspender.Dolores articulares y musculares, fatiga, dolores de cabeza. No estaba “fina” mientras ponía infliximab

Humira: la primera vez que lo puse fue en 2009 durante 6 meses hasta que me lo suspendieron por el linfoma. Parecía irme bien, sobretodo a lo que manifestaciones extraintestinales se refiere (eritemas, artritis reumatoide… disminuyeron notablemente). En 2014 me lo volvieron a poner durante un año en el que solo fui empeorando a esperas de si funcionaba. En este caso apenas noté efectos adversos. Son plumas precargadas y que se disparan solas, apoyas contra la piel del abdomen, aprietas un botón, y se inyectan solas. Estas si era capaz de ponérmelas a mi misma, pero necesitaba mi momento de “concentración” para apretar un botón.

Vedolizumab: Ha sido mi último tratamiento, y será el siguiente en poner. Funcionaba muy bien, me lo suspendieron por la operación y posteriores infecciones. Ahora en unas semanas volveremos. Se administra por vía intravenosa en unos 30 minutos. Efectos secundarios, los dos días después de ponerlo no tengo muy buen cuerpo, cansada, revuelta. Después es como si me cargasen las pilas, también me pasaba con infliximab.

ANTIBIÓTICOS

Los antibióticos son medicamentos que se usan para tratar las infecciones causadas por agentes bacterianos o para controlar situaciones que condicionen un sobrecrecimiento bacteriano patológico. Los dos antibióticos más utilizados en la EII, son el Metronizadol y el Ciprofloxacino. Ambos suelen emplearse en el tratamiento de brotes graves de la enfermedad ante la sospecha de sobreinfección bacteriana o en el tratamiento de pacientes que presentan fístulas perianales.

PRINCIPIO ACTIVO PRESENTACIÓN COMERCIAL
Metronidazol Flagyl® Comprimidos
Metronidazol EFG® Comprimidos
Ciprofloxacino Araxacina® Comprimidos
Baycip® Comprimidos
Cetraxal® Comprimidos
Ciproactin® Comprimidos
Ciprofloxacino EFG® Comprimidos
Doriman® Comprimidos
Estecina® Comprimidos
Globuce® Comprimidos
Rigoran® Comprimidos
Sepcen® Comprimidos

Experiencia personal: he tenido muchas infecciones que se han tratado con su antibiótico (o antibióticos) correspondientes, realmente como siempre han sido ingresada y por vía intravenosa ni idea de los nombres, pero creo que eran más específicos. De la lista, si que he tomado Flagyl después de cada intervención durante 3 meses por precaución de sobrecrecimiento bacteriano.

Espero que os haya servido para entender un poco más como funcionan estos tratamientos, son tratamientos agresivos, pero sin los que no podríamos controlar la enfermedad. Igualmente, hay que seguir investigando, para que los tratamientos sean más específicos y con menos efectos secundarios para los pacientes. A parte que siempre se van “agotando”, funcionan bien unos años solamente, y hay quien va contrarreloj esperando la aprobación de nuevos tratamientos que están en investigación.

Y recordad, es mi experiencia, siempre revisada y consensuada con mis médicos, ellos son los que miran lo más adecuado para ti en cada momento, buscando el mejor equilibrio entre riesgo-beneficio.

Ptd: cada nombre comercial está enlazado con su prospecto, por si os interesa saber más de alguno.